Muchas veces identificamos el término adicción con las sustancias. Es decir, pensamos en alguien que no puede controlar su consumo de alcohol, café u otras drogas. Lo cierto es que la adicción es algo que está en las personas y no en las sustancias, así que quien sea propenso a ser adicto a algo lo será con casi cualquier cosa. En estos últimos años han ido consolidándose las nuevas tecnologías y han surgido los adictos. Teléfonos móviles, videojuegos, ordenador, internet, chats varios, etc. son nuevos fenómenos que, como cualesquiera otros, tienen sus adictos.

El éxito de los smartphones (esos teléfonos móviles que son mucho más que un aparato para hacer llamadas) está muy relacionado con la adicción a las nuevas tecnologías. Principalmente, porque incluyen todo aquello susceptible de provocar adicción a las nuevas tecnologías. En un smartphone hay chats de mensajería instantánea, videojuegos, internet, acceso directo a las redes sociales, cámaras fotográficas, etc.

 

Causas de la adicción a las nuevas tecnologías

Entre las posibles causas de esta adicción a las nuevas tecnologías se encontraría el hecho de que las nuevas tecnologías ofrecen un refugio a aquellos jóvenes que no se integran adecuadamente en el mundo real. Con frecuencia, el mundo real les parece hostil y es mejor para ellos refugiarse en el mundo paralelo de los videojuegos o de las redes sociales. En relación con estas últimas, las personas con baja autoestima o problemas de imagen corporal, timidez y falta de habilidades sociales pueden recurrir a ellas para mostrar una imagen modificada de sí mismos. Así, seleccionan y muestran al mundo lo que consideran que más puede gustar a la gente.

Podemos considerar que un joven o un adulto tienen una adicción a las nuevas tecnologías cuando prefieren relacionarse con el mundo que hay tras la pantalla que con el que está ahí fuera. La patología se expresa en el hecho de que dejan de implicarse en el mundo real y a descuidar sus responsabilidades, junto con una hipersensibilidad ante el juicio de los demás en el mundo exterior. En el mundo real uno no puede controlar cuál es su mejor sonrisa o cuál es la parte del cuerpo que no quiere someter a la mirada de los otros. Por otra parte, fuera de una red social es más difícil ser ingenioso, divertido, asertivo y seguro de uno mismo.

 

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Qué hacer ante la adicción a las nuevas tecnologías

Si vemos que nuestro hijo u otra persona de nuestro entorno descuidan otras actividades que antes eran placenteras para dedicarse al objeto de su adicción a las nuevas tecnologías, es cuando deberíamos comenzar a pensar en ofrecerle la ayuda de un psicologo. Si detectamos que esa persona altera sus horarios para dedicarse de lleno a chatear o a entrar en redes sociales, si existe un aislamiento de la familia o del grupo de amigos o si aumenta su irritabilidad, podemos considerar más que conveniente recurrir a la terapia psicologica.

Encontrar un buen psicologo en Madrid o en la ciudad que residamos puede ser de gran ayuda para la persona a la que queremos. Si se trata de nuestro hijo, un psicologo clinicoque trabaje con la terapia cognitivo conductual contará con nosotros, ya que el apoyo de la familia es muy importante en estos casos. Dejemos de identificar el estar enganchado a algo con consumir sustancias y pensemos que la adicción siempre está referida a las personas y no a las cosas.

 

 

 

 

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