Si tienes crisis de ansiedad es que tu cerebro funciona de maravilla. Aunque parezca increíble, es cierto. Tu cerebro lo que está diciéndo es que resuelvas una situación de peligro que te está acechando. Por lo tanto, esto hace, yo qué sé, tal vez 5000 años, serías una de esas personas que sobreviviría y otras morirían. Lo que ocurre es que hoy el nivel de alerta que es necesario para sobrellevar o resolver ciertas amenazas no es necesario que sea tan elevado, pero tu capacidad para poder resolver sigue siendo la misma.

Si quieres que eso no sea así, le vas a tener que demostrar a tu cerebro que ese recurso no es bueno. Pero no a base de argumentos, de ideas, no solo diciéndote que no pasa nada, que como ya he dicho en otros vídeos, eso solo hace complicarte la vida. La clave está en seguir un protocolo donde tú te expongas, vivas experiencias y te demuestres que las cosas no son así. Así te darás cuenta de que tu cerebro sigue funcionando bien, pero no se vuelve contra ti.

¿Por qué tener ansiedad significa que tu cerebro está más sano?

Suena contradictorio, ¿verdad? Solemos pensar en la ansiedad como algo negativo, pero lo cierto es que es una herramienta de supervivencia increíblemente sofisticada. Si tu cerebro detecta una amenaza y reacciona rápidamente, significa que está en perfecto estado de alerta.

Desde el punto de vista evolutivo, la ansiedad ha sido un factor clave en la supervivencia de nuestra especie. Nuestros ancestros que tenían una respuesta más rápida al peligro –como un depredador acechando en la selva– eran los que lograban sobrevivir. En cambio, aquellos que no reaccionaban a tiempo quedaban fuera del juego de la evolución.

Hoy en día, las amenazas han cambiado: ya no nos persiguen leones ni tigres, pero nuestro cerebro sigue activando las mismas alarmas ante situaciones que percibe como peligrosas, aunque no lo sean en realidad. El problema es que vivimos en un mundo donde esa respuesta de alerta ya no es tan necesaria como antes, pero nuestro cerebro aún no ha actualizado su software.

🔎
Dato curioso: Las personas con ansiedad detectan el peligro antes que los demás

Un estudio publicado en Current Biology reveló que las personas con ansiedad tienen una percepción del entorno mucho más aguda. Investigadores descubrieron que pueden notar señales de peligro antes que otros, incluso antes de ser completamente conscientes de ellas. Su cerebro actúa como un radar que escanea continuamente en busca de amenazas.

Esto explica por qué las personas con ansiedad suelen anticiparse a los problemas, detectar cambios en el estado de ánimo de los demás con más facilidad e incluso tener una mayor capacidad de planificación. Sin embargo, cuando este radar está demasiado activado, es cuando aparecen las crisis de ansiedad, porque el cerebro interpreta como peligro real algo que en realidad no lo es.

Un ejemplo real y mediático que ilustra cómo la ansiedad y la hiperalerta pueden ser una ventaja es el caso de Sully, el copiloto del vuelo 1549 de US Airways.

En 2009, el Capitán Chesley “Sully” Sullenberger y su copiloto Jeffrey Skiles enfrentaron una emergencia crítica cuando su avión impactó con una bandada de aves y perdió ambos motores minutos después de despegar de Nueva York. En una situación donde cualquier error podía ser fatal, Sully y su equipo lograron mantener la calma y tomar decisiones en segundos, logrando un aterrizaje de emergencia en el río Hudson, salvando la vida de las 155 personas a bordo.

Lo interesante es que investigaciones posteriores revelaron que Sully tenía una tendencia natural a la hiperalerta y la ansiedad, algo que, en lugar de paralizarlo, lo ayudó a estar siempre preparado para cualquier escenario de riesgo. Su cerebro ansioso había entrenado constantemente escenarios de crisis, lo que le permitió reaccionar con precisión en una situación de vida o muerte.

Este caso demuestra que la ansiedad no es solo una carga, sino que puede ser una herramienta de supervivencia extremadamente útil cuando se canaliza correctamente. ¡Tu cerebro ansioso puede ser tu mejor aliado si aprendes a manejarlo!

Cómo enseñarle a tu cerebro que no todo es una amenaza

Si bien la ansiedad es una función natural y útil, cuando se vuelve excesiva puede afectar la calidad de vida. La clave no está en intentar «apagar» la ansiedad, sino en educar a tu cerebro para que no vea peligro donde no lo hay.

1. Exposición progresiva

Evitar lo que te genera ansiedad solo refuerza el miedo. La solución es exponerte poco a poco a esas situaciones, demostrando a tu cerebro que no son peligrosas. Por ejemplo, si te da ansiedad hablar en público, empieza con pequeñas conversaciones hasta que logres hablar con más confianza en un grupo grande.

2. Respiración y relajación

Cuando tienes ansiedad, tu cuerpo se pone en «modo de emergencia»: tu respiración se acelera, tu corazón late más rápido y sientes tensión en los músculos. Técnicas como la respiración diafragmática y la relajación muscular progresiva pueden ayudarte a calmar esa respuesta de alerta.

En nuestro canal de Youtube, podrás encontrar videos explicativos!!

3. Cambia la forma en que interpretas la ansiedad

En lugar de ver la ansiedad como un enemigo, piensa en ella como un sistema de seguridad que está un poco desajustado. Cada vez que sientas ansiedad, en lugar de luchar contra ella, pregúntate: «¿Esto que estoy sintiendo es realmente un peligro o es solo una reacción exagerada de mi cerebro?».

page4image44397152

Síguenos en redes sociales y forma parte de nuestra comunidad, donde compartimos información clave, resolvemos tus dudas y te brindamos apoyo en temas de salud mental y psicología forense.

Hola, soy Lourdes.
¿Cómo te llamas?
¿A qué teléfono te contactamos?
¿En qué podemos ayudarte?
WA
Hola, soy Lourdes. ¿Cómo te llamas?
¿A qué teléfono te contactamos?
Dime qué necesitas: