Ante la sensación de angustia y la de ser consciente de las consecuencias de una decisión o un accidente, muchas personas no pueden  evitar pensar obsesivamente en qué habría pasado en el caso en el que hubieran actuado, o decidido algo diferente. ¿Se habría podido evitar?, ¿habría cambiado el desenlace final? Hacerse estas preguntas y buscar escenarios diferentes al que ocurrió, produce mucha angustia y poco consuelo real. Aun así el rato que se dedica a ver opciones hace crecer la esperanza de que se hizo todo lo posible y por tanto no se pudo haber hecho mejor. La realidad es que al estar guiada la ucronía por un sentimiento negativo dentro de una realidad paralela y fantasiosa, siempre cabe la posibilidad de que se pudiera haber hecho otra cosa diferente. Es decir dejarse llevar por la ucronía es bastante peligroso, puede sumergirnos en un mar de opciones que difícilmente nos aportará calma.

Definición de Ucronía

En la wikipedia se define la ucronía como:

un género literario que también podría denominarse novela histórica alternativa y que se caracteriza porque la trama transcurre en un mundo desarrollado a partir de un punto en el pasado en el que algún acontecimiento sucedió de forma diferente a como ocurrió en realidad.

En nuestro trabajo como psicólogos clínicos, usamos la palabra ucronía para definir las reflexiones que algunas personas realizan del tipo: «y si no hubiera ido ese día…» «y si no hubiera dicho…». Normalmente estos pensamientos e ideas aparecen tras la vivencia de un hecho que ha tenido consecuencias significativas y normalmente difíciles de aceptar.

 

 

Cuando la ucronia  alcanza un grado bloqueante, es el momento de plantear otras opciones. Si ya no es útil volver atrás en el tiempo habrá que buscar otras estrategias para poder empezar a no pensar tanto en lo que pudo haber sido pero no fue. Veamos algunos consejos interesantes para conseguirlo:

    1. Limita el tiempo para pensar en las alternativas y se asignan momentos concretos para hacerlo.
    2. Repasa los hecho reales e intenta dejar unos minutos sin enumerar alternativas. Potencia de este modo la aceptación y no tanto la búsqueda desesperada de cambios en la realidad.
    3. Sé consciente de que a cada momento estás tomando decisiones que tendrán consecuencias, analiza el concepto de error y la capacidad real para subsanarlos. Hay que ser capaz de aceptar las limitaciones individuales. Algo así como: «aunque desee mucho evitar consecuencias negativas, daños… no es suficiente con el deseo para evitar en todo momento que ocurra algo negativo».
    4. Analiza tu necesidad de control.Valora hasta qué punto la necesidad de control es una ayuda o por el contrario puede acabar siendo incluso un problema si no se gestiona bien. No tiene que haber  dos únicas opciones: controlarlo todo o ser un pasota. Existen más maneras de afrontar las diferentes situaciones cotidianas.

ucronía

 

Una actitud asociada con cierta frecuencia a la ucronía es la de procrastinar, posponer la toma de decisiones y de tareas para otro momento posterior. Esto suele ocurrir como consecuencia de valorar obsesivamente lo que ya ha ocurrido, las posibles consecuencias, las variables implicadas… Digamos que la tendencia a analizar todos los datos exhaustivamente puede acabar produciendo una paralización generalizada en las personas.

 

 

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