La causa de la parálisis facial no está clara. Se cree que en la mayor parte de los casos la origina el virus del herpes, el mismo tipo de virus que causa el herpes labial. Otras razones como: enfermedades sistémicas metabólicas como la diabetes mellitus, hipertensión arterial sistémica, otitis, tumoraciones y dislipidemia tipo hipercolesterolemia.

En la mayoría de los casos de parálisis facial, el nervio facial que controla los músculos de los lados de la cara está afectado por la inflamación.

Como nos cuentan en fisioterapiaonline, el nervio facial se inicia en la corteza cerebral, terminando en las placas motoras de los músculos enviando toda la información necesaria a los músculos. Cuando se produce una lesión en algún lugar del trayecto del nervio se produce la parálisis facial.

 

Parálisis facial o parálisis de Bell

Cuando hablamos de la parálisis facial o parálisis de Bell podemos observar con cierta frecuencia que se producen coincidiendo con episodios de ansiedad elevada, si bien no todo el que está nervioso tendrá este tipo de síntomas.

Parece que las parálisis de Bell se asocian con la ansiedad por medio del efecto que tiene la ansiedad sobre el sistema inmunológico. Fuertes reacciones de estrés pueden influir en el nivel  de glóbulos blancos disponibles para luchar contra infecciones o parásitos que normalmente se mantienen a raya cuando el organismo está equilibrado. En los casos en los que bajan las defensas es más probable acatarrarse, que haya un mayor crecimiento bacteriano, que aparezca un herpes, que proliferen hongos como la cándida…

Es más frecuente ver que los estudiantes tras una época de exámenes caen enfermos con fiebre, malestar general… En el caso de la parálisis facial hace falta una predisposición y la existencia previamente de un virus como el del herpes. Si no fuera así, tampoco se desarrollarían este tipo de enfermedades.

 

parálisis facial

 

Otra característica que a veces se ha esbozado, y que une la ansiedad y la parálisis facial, es la del aumento de la tensión en el músculo facial debida a la saturación muscular. parece que puede influir a la hora de que el músculo necesite un tiempo de descanso para repararse y volver a funcionar con normalidad. Esta explicación tendría que ver con la expresión popular: “le ha dado un aire”. Parece que estar expuesto a un viento directo en la cara podría llegar a asociarse también con la saturación de los músculos y su posterior incapacidad para activarse hasta no haberse relajado el tiempo suficiente.

 

Tratamiento y pronóstico

La parálisis facial idiopática (de Bell) tiene un pronóstico benigno. En un porcentaje elevado, informan desde la clínica universitaria de Navarra, se consigue una recuperación total de la función del nervio. El tiempo medio suele ser entre 4-6 semanas, llegando hasta los 6 meses para la recuperación completa.

La secuela más frecuente es un leve grado de parálisis de los músculos que se afectaron.

Los factores que peor pronóstico presentan son:

  • Presencia de una parálisis completa.
  • Hiperacusia.
  • Dolor.
  • Edad mayor de 55 años.
  • Hipertensión arterial.

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