Además de los artículos que publicamos en azor & asociados regularmente, colaboramos con frecuencia con medios de comunicación. En esta ocasión es Fernando Azor quien responde a las preguntas del diario.es sobre los sueños y la utilidad de elaborar un diario de sueños. Anotar los sueños es una manera de ser más conscientes de las preocupaciones o de las ilusiones que están en nuestra cabeza, y por tanto podemos hacer más énfasis a la hora de resolverlos.

Las alteraciones del sueño pueden producirse por muchos factores: unos asociados a variables internas (durante el sueño), otros relacionados con variables externas (antes y después del sueño) y por último la influencia de enfermedades orgánicas y psicológicas.

El sueño es uno de los comportamientos humanos más sensible a los cambios, al estrés, a la angustia, a la tristeza, etc. Es difícil dormirse cuando tenemos las mismas preocupaciones en la cama que en la oficina. Evidentemente el nerviosismo no induce a un sueño placentero.

 

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El insomnio es quizás el trastorno más conocido y probablemente el más frecuente. Por él se entiende: dificultad seria para conciliar el sueño, despertar frecuente a lo largo de la noche y despertar precoz. Además la sensación de haber descansado desaparece. Una manifestación común de este trastorno se produce en personas preocupadas por el número de horas que pueden dormir. Cuanto más tarde es, antes quieren dormirse, y en consecuencia, más nerviosas se ponen. Dificultan la relajación e imposibilitan la conciliación del sueño. A estas personas les daría mucho mejor resultado ver la televisión, leer un libro o realizar cualquier tarea que le distraiga de la angustiante tarea de quedarse dormido.

Si no has oído hablar nunca sobre el diario del sueño o sobre el sueño en general te recomendamos que leas este artículo sobre el sueño, además de éste publicado en el diario.es

 

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