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Trastornos de la conducta alimentaria. Existen diferentes trastornos de la conducta alimentaria. En función de los síntomas más llamativos, de forma coloquial es fácil oír que si la persona vomita es bulímica y si está delgada es anoréxica. Esto no es del todo correcto.

Los trastornos de la conducta alimentaria normalmente los asociamos a dos: anorexia y bulimia, si bien habría que añadir a estos el de la sobreingesta compulsiva. Los dos primeros están asociados especialmente al deseo de tener un cuerpo ajustado a un patrón estético muy estricto. Los métodos y sus resultados determinarán en gran medida las características de cada uno de los trastornos. Una misma persona, en su mayoría chicas, puede pasar por fases diferentes en las que cumpla criterios para ambos diagnósticos.

El nexo común de estos problemas es el deseo de tener un cuerpo lo más perfecto posible y para conseguirlo se pueden utilizar diferentes medios: no comer, vomitar lo comido, usar laxantes y hacer mucho ejercicio entre otros. Las características de personalidad de cada uno harán que sean más fáciles unas opciones que otras. Para alguien capaz de ser constante en la consecución de un fin, será más fácil utilizar métodos como no comer, y el ejercicio diario e intenso. De no ser así el vómito será más frecuente.

 

Anorexia

Las personas que padecen anorexia suelen tener características de personalidad muy exigente, las que padecen bulimia suelen ser más impulsivas, consiguiendo ser restrictivas con la alimentación, pero no de una forma continuada. Por esta razón buscan métodos rápidos para sobrecompensar posibles excesos. Por eso es frecuente el uso de vómitos y laxantes.

En la anorexia también de da esta práctica, pero con la diferencia de que cualquier observador externo podrá constatar que la cantidad de alimento tomado es muy baja a pesar de que la persona sienta que excedió de largo la cantidad que debiera haber tomado. De hecho en este trastorno tiende a distorsionarse la percepción del aspecto del cuerpo y de la cantidad necesaria de alimentos ingeridos por la focalización excesiva de la atención y de la puesta en marcha de medios para controlar en todo momento el aspecto. Por todo esto es frecuente que las personas con anorexia tiendan a tener un peso inferior al saludable y las que tienen bulimia estén en un aparente peso saludable o ligeramente por encima de lo recomendable.

Trastornos de la conducta alimentaria. El uso de los métodos de control de peso que antes mencionaba tiene además consecuencias añadidas sobre la propia persona. El vómito frecuente suele provocar úlceras en el esófago, y caries generalizadas debido a los jugos gástricos, además es frecuente la hernia de hiato y la retención de líquidos durante las horas siguientes a haber vomitado. El uso de laxantes, como los vómitos, produce deshidratación y mala absorción de los alimentos, además de posibles efectos adictivos.

 

trastorno conducta alimentaria

 

Bulimia nerviosa

La bulimia nerviosa se caracteriza por la hiperingesta. Es decir, en un período corto de tiempo las personas con este trastorno consumen una cantidad excesiva de comida y sienten que pierden el control sobre esa propia ingesta. Esto puede suceder por una preocupación excesiva acerca del peso y el propio cuerpo o por relaciones con los demás dominadas por elementos estresores. Tras haber comido de un modo desaforado, las personas con bulimia nerviosa tienden a compensar esa hiperingesta de un modo absolutamente inadecuado, a través del vómito autoinducido, del abuso de laxantes, diuréticos, enemas, diversos fármacos o con ayuno y ejercicio excesivo, lo que se conoce muchas veces como vigorexia.

Entre otras psicopatologías asociadas, las personas con bulimia nerviosa presentan muchos problemas de ansiedad, siendo muy común la ansiedad social. También suelen presentar baja autoestima relacionada con su imagen corporal. Esto hace que sea necesario recurrir a la ayuda psicológica. En cuanto a esta última, se ha mostrado muy efectiva la terapia cognitivo conductual combinada con antidepresivos. En concreto, la terapia cognitivo conductual de Fairburn. Se ha podido comprobar que esta combinación de terapia cognitivo conductual y antidepresivos es eficaz a corto plazo y a largo plazo la terapia cognitivo conductual también ofrece mejores resultados que si solo se tomasen antidepresivos.

La terapia mejora los atracones y las purgas y corrige la tendencia de la persona con bulimia nerviosa a hacer dietas extremas. Asimismo, cambian también las actitudes hacia el peso y la figura. La terapia cognitivo conductual es también muy útil para hacer frente a psicopatologías asociadas como la depresion y la baja autoestima. De tal modo se ha ido consolidando la terapia cognitivo conductual de Fairburn que en la actualidad se lo considera el tratamiento de elección para la bulimia nerviosa.

 

Sobreingesta compulsiva

Otro de los trastornos de la conducta alimentaria es la sobreingesta compulsiva. Este trastorno está caracterizado por el descontrol de los impulsos como ocurre con la bulimia, sólo que en este caso no se realizan conductas de compensación (vómitos) tras haber comido. El motor de este problema no suele ser el deseo por tener un aspecto perfecto, suele ser más bien por la incapacidad para controlar las ganas de comer producidas por el apetito, la ansiedad u otras razones similares. Asociados a este comportamiento se dan normalmente sentimientos de culpa y mala aceptación de la obesidad que habitualmente agravan este problema.

Para cada caso existen alternativas para resolver el problema, pero en todas es muy importante la motivación de la persona para poder acabar con el trastorno.

 

trastorno conducta alimentaria

 

Señales que indican la presencia de un trastorno de la conducta alimentaria:

 

  • Cambio de actitud hacia la comida

    1. Podemos observar en la persona una pérdida significativa de peso u oscilaciones del mismo. Cambian sus hábitos alimentarios, inician dietas estrictas o se presentan obsesionadas por comer menos.
    2. Cambia la cantidad y el tipo de alimento, restringiéndose los alimentos más calóricos, limitando la alimentación a aquellos que son bajos en calorías.
    3. En lo referente a la manipulación, se muestra una preferencia por alimentos cocidos o a la plancha.
    4. No hay unos horarios estables de comida, están alterados. El tiempo de la ingesta aumenta, siendo esta en ocasiones compulsiva y exagerada y es posible que exista una tendencia al troceo y desmenuce de los alimentos. Desaparece la comida o aparece fuera de la cocina (bolso, armarios, ropa).

 

  • Síntomas emocionales

    1. A nivel emocional suelen tener cambios en el carácter, mostrándose más irritables, tristes, presentando cambios de humor repentinos. El perfeccionismo, la insatisfacción e impulsividad pueden caracterizar su comportamiento. Las actividades sociales se ven reducidas, tienen menor interés por ellas y evitan eventos sociales o lugares públicos en los que es posible que la comida esté presente.
    2. Se enfadan cuando se le habla de alimentación. El Consumo de laxantes, diuréticos, píldoras adelgazantes suele ser habitual.

 

alimentación

 

  • Síntomas cognitivos

    1. El aspecto físico pasa a ser el centro de interés. Insatisfechas con su figura, suelen valorarse como  “gordas” estando delgadas.
    2. Las Críticas y comentarios negativos hacia su figura, peso y formas corporales son frecuentes. Y aumenta el interés por todo lo relacionado con la moda, modelos, pasarelas, actrices.
    3. Existe una preocupación excesiva por la opinión externa y sensibilidad a las críticas relacionadas con la figura, ropa, aspecto, peso y alimentación. Y asocian el aspecto físico y la delgadez con el éxito.

 

  • Síntomas conductuales

    1. La ingesta puede ser compulsiva y exagerada, acompañada de visitas frecuentes al servicio después de comer. Aparecen mentiras y engaños con respecto a la comida y gastos inexplicables (posible compra de comida).
    2. Se tiende a ocultar ciertas partes del cuerpo con la ropa y el ejercicio físico se vuelve excesivo.
  • Síntomas físicos

    1. La ausencia o falta de regularidad en la menstruación es un factor muy importante. Aparece vello en lugares que antes no tenía (hirsutismo o lanugo), se Inflaman las glándulas del cuello (hipertrofia parotidea). La dentadura también nos advierte, suelen aparecer caries, o pierden piezas dentales.
    2. Suelen presentar callosidades o heridas en los nudillos de las manos y uñas más cortas en dedos índice y corazón para evitar daños al inducir el vómito.
    3. Existe una dificultad para estar tranquila, que se manifiesta en un estado de  inquietud, hiperactividad.

 

 

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