Una buena motivación para el deporte o para cualquier tarea que nos proponemos en la vida es fundamental para conseguir constancia y buenos resultados. Cuando nos decidimos a hacer algo podemos comenzar ilusionados y con fuerza, para que con el paso del tiempo sea más probable acabar dejando de lado nuestra meta.

Los impedimentos más frecuentes para mantener la motivación son:

1.- Nos da pereza.
2.- Nos aburre la actividad.
3.- Lo pasamos mal realizando la actividad.
4.- Hay que hacer otras cosas.
5.- Cansancio.
6.- Poca tolerancia a las sensaciones negativas.
7.- El beneficio o la recompensa está demasiado lejos en el tiempo.

motivación

 

Las personas no hacemos solo lo que debemos, hacemos lo que nos resulta más recompensante o beneficioso según el criterio de cada uno.

Si lo que nos motiva es algo puntual la posibilidad de ser constante se reduce mucho. Por ejemplo, si hacemos dieta sólo porque nuestra pareja nos hace críticas sobre el peso, lo normal es que no seamos muy constantes siguiendo un régimen. Las situaciones que requieren ser perseverantes para alcanzar el objetivo, son muy dependientes de la motivación de cada persona.

Destacan actividades como:

  • Deporte y ejercicio en general.
  • Dietas.
  • Trabajo.
  • Estudio.
  • Establecer hábitos saludables.
  • Cambios de hábito (dejar de fumar, dejar de beber…)

 

Una fórmula para conseguir motivación

En esta ocasión vamos hablar de una fórmula que nos puede ayudar mucho a identificar cuál es nuestro grado de motivación, y a poder intervenir de una forma eficaz para aumentar.

En psicología no hay fórmulas matemáticas, pero quizás la que voy a proponer, por su sencillez nos puede ser especialmente útil para entender la motivación y para averiguar cómo aumentarla cuando lo necesitamos. Hacer cualquier cosa es igual a lo que nos favorece hacerlo, menos lo que nos frena hacerlo.

 

fórmula del comportamiento

 

Si le asignamos un teórico valor de cero a 100 a lo que nos favorece y nos frena a hacer algo, podremos ser honestos con nuestros frenos y nuestras motivaciones reales. Si identificamos correctamente lo que suma y lo que resta, podremos buscar y encontrar soluciones estables y duraderas que nos ayuden a alcanzar nuestras metas. Si para superar un freno, lo que hacemos es solo enfadarnos con nosotros mismos, posiblemente mientras dure el enfado o la culpa haremos lo que nos proponemos, pero ¿Por cuánto tiempo?

Ejemplos de la fórmula del comportamiento

Supongamos una situación para ilustrar la fórmula de la motivación. “Quiero hacer ejercicio todas las semanas”. Lo primero definamos los aspectos que potencian o favorecen alcanzar ese objetivo: «quiero adelgazar, quiero estar en forma, quiero correr una media maratón, quiero un rato para mi y olvidarme de todo lo demás». Ahora los frenos: No dispongo de mucho tiempo, me cuesta renunciar a otras cosas, cansancio, pereza, tener que llevar la ropa de deporte al trabajo desde la mañana.

Suponiendo que somos realistas y que no nos dejamos ningún «potenciador» ni ningún freno, hay que tener especial cuidado en calibrar de cero a cien el valor que tienen para nosotros estas variables. Si el resultado es que no somos capaces de motivarnos durante un largo periodo para hacer deporte, pero los valores que asignamos a lo que favorece es mayor a lo que lo frena, entonces es que estamos calibrando la actividad en función de lo que debería ser, no en función de lo que realmente nos ilusiona, alegra, o bloquea.

Si el resultado y la valoración coinciden, estate atento a las posibles amenazas para su motivación. Las tareas a largo plazo siempre se ven amenazadas por el día a día.

 

motivación

 

No es lo mismo un reto que una obligación.

Si verdaderamente no deseamos lo que nos proponemos, y nuestra meta responde más a lo que deberíamos hacer que a lo que queremos, es muy raro conseguir mantener la motivación a lo largo del tiempo. Revise cuáles son verdaderamente sus metas. Es posible que nos digamos que algo debe motivarnos 80 sobre 100, pero ¿es lo que debería o es lo que de verdad nos motiva o ilusiona?

En función de las herramientas para hacer frente las diferentes situaciones cotidianas, y las características de personalidad individuales, es más o menos probable alcanzar las metas.

 

 

¿Qué características individuales dificultan o facilitan la motivación?

1.- Impulsividad. Las personas con tendencia a hacer las cosas de manera impulsiva inician fácilmente tareas y se plantean retos con facilidad. Suelen ser personas con deseo de recibir estímulos variados, pero a menudo no va ligado a la capacidad para ser constante pasado cierto tiempo. Cuando la intensidad inicial se reduce, la motivación también lo hace (Dificulta)

2.- Impaciencia. El deseo de obtener resultados rápidamente no ayuda a aumentar la motivación necesaria para ser constante. Potencia iniciar o arrancar con ímpetu e ilusión (Dificulta).

3.- Perfeccionismo. Querer que las cosas salgan bien, querer tener un aspecto determinado, querer alcanzar unos conocimientos.. es más fácil cuando la persona tiene muchas ganas de hacer las cosas perfectas (Favorece). En cualquier caso el deseo de hacer todo muy bien puede llegar a ser un problema. Puede hacer que la persona se bloquee y se sienta insatisfecha si las cosas no se hacen exactamente como considera que deben ser. Aumentando la posibilidad de abandono en dietas, ejercicio.. .
El término para definir este hecho es procrastinar. En estos casos la persona tiende a negociar consigo mismo hacer algo o no. En donde si no encuentra razones poderosas para no hacerlo, la persona se puede enfrentar al objetivo que se había propuesto, pero no con la motivación y la energía del que está firmemente convencido (Dificulta).

4.- Evaluación de los demás. El deseo de agradar y ser bien valorado puede ser de gran ayuda para conseguir estar motivado para alcanzar metas a largo plazo. Desear alcanzar un conocimiento determinado para mantener conversaciones con conocimiento de lo que se habla, el querer tener un buen aspecto y poder mostrarlo a los demás (Favorece).

5.- La culpa. Si se usa la culpa como motor de las actividades se consigue cumplir con las normas, pero lo normal es que si es el único que nos alienta es que nos sintamos bloqueados porque siempre vemos lo que nos falta. De nuevo aquí es frecuente procrastinar y hacer ucronías. (Dificulta).

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