La desrealización es una sensación subjetiva. La persona percibe con extrañeza el entorno que le rodea, parece que lo ve con algo de distancia, como si hubiera un cristal por medio. Siente dificultad para integrar lo que se está oyendo, viendo o tocando. Aun cuando la persona identifica y conoce lo que está observando, le es familiar, a la par no deja de sentir extrañeza. De hecho es esta una de las razones por la que quien se siente así, tiende a asustarse más. “Si estoy en casa con mi familia, ¿por qué no soy capaz de sentirme como siempre?, ¿Estaré enfermo?, ¿Estoy perdiendo la cabeza?”.

Para algunas personas la sensación de extrañeza, se convierte en algo muy amenazante al no poder encontrar una explicación razonable y carente de peligros (problemas neurológicos, tumores, pérdida del control personal…). La desrealización tiene que ver con la percepción que tiene una persona de sí misma y de su entorno. Se produce la sensación de que la realidad no tiene el mismo «aspecto» de siempre.

La desrealización tiene que ver con la percepción que tiene una persona de sí misma y de su entorno

Alguno de mis pacientes ha intentado explicarme con sus palabras qué es lo que siente: «es como llevar un casco de buzo y estar viendo lo que ocurre pero ni oyes bien, ni lo ves como siempre», «es como que se cambiara el formato de la película. Como si se dejara de usar la cámara de siempre y de repente cambiara a una de VHS». Son solo aproximaciones racionales para describir la sensación, no siempre son vividos así, pero todos los que lo sienten coinciden en la percepción de que «todo es raro», y que se produce una «distancia extraña con todo». Por eso la sensación se le llama desrealización: la realidad se ha perdido o se ha distorsionado.

La despersonalización, es una sensación muy próxima a la desrealización, aunque tiene algunos matices. En este caso la  sensación que más destaca es la de estar desconectado o separado del propio cuerpo y de los pensamientos. Existe una percepción de extrañeza hacia uno mismo. Las personas que padecen episodios de despersonalización, a veces los describen como que se observan desde fuera de su propio cuerpo o como si estuvieran dentro de un sueño.

desrealización

Las causas principales de la desrealización

Cambios menores en un entorno ya conocido.

Cuando estamos acostumbrados a percibir en nuestra entorno los mismos ruidos, olores, personas… El simple hecho de que algo cambie de manera imprevista puede precipitar la sensación de incomodidad, nerviosismo, y por supuesto de extrañeza e irrealidad. Recuerdo el caso de Juan, llegó un día a la consulta y me dijo al poco de sentarse: «me siento raro, ¿has cambiado algo en la consulta?». Se sentía incómodo y no le gustaba sentirse de ese modo. Media hora más tarde se dio cuenta de que el ordenador que normalmente estaba encendido y que tenía un ventilador bastante ruidoso, estaba apagado ese día. Resultó que un cambio en las sensaciones que tenía asociadas a esa consulta fue suficiente para producir una desrealización. En esta ocasión no inició una cadena de miedos, pero el caso es que cuando se le sumaban varias situaciones parecidas aumentaba mucho la probabilidad de tener una crisis de ansiedad.

Ansiedad muy elevada y mantenida en el tiempo

La ansiedad potencia el que la mente esté más alerta. Somos más capaces de percibir sensaciones de calor o frío, de notar variaciones de luz, o de atender a sensaciones que se producen en el interior del cuerpo (propiocepción). Por esa razón es fácil que la persona acabe pasando de ser parte de la situación que vive, a ser espectadora y no protagonista de lo que está viviendo. Siente que no forma parte de lo que está ocurriendo. Esta es por sí misma la razón fundamental por la que se produce la vivencia de despersonalización. Las personas que no se dan cuenta de su estado de alerta ante las sensaciones, no ven que cuando creen estar calmados, en realidad están muy activados o ansiosos. Le recomiendo que eche un vistazo al artículo titulado: silencio ruidoso, ilustra bastante bien esta idea.

Acontecimientos traumáticos como accidentes, violaciones…

La vivencia de un acontecimiento traumático dispara todos sistemas de alarma del organismo. Se suelen establecer conexiones muy fuertes entre las emociones negativas y los contextos en los que se produce. Cuando alguien con una de estas experiencias traumáticas se expone a una situación que le recuerda lo que vivió, puede tener una sensación de desrealización. En algunos casos se convierte en una situación insoportable, y en otros, a pesar de lo desagradable, se percibe como una manera de poner distancia y de que la situación no incomode o bloquee tanto.

Esta causa de la desrealización me recuerda a Lola. Tras haber vivido abusos sexuales durante la infancia por parte de un familiar cercano, hacía más de 40 años, al volver a la casa en la que ocurrieron parte de esos acontecimientos, se produjo de manera inmediata este fenómeno. De repente todo lo vio con distancia. Sentía angustia, pero era capaz de ver el entorno sin formar parte de él. Sentía que gracias a eso ese momento era algo más tolerable y no le desbordaba tanto. al tiempo no podía dejar de percibir esa sensación como algo patológico, cercano a perder el control de su mente. Sentía que tenía un matiz de locura que le preocupaba que fuera a más.

Trastorno de pánico

El trastorno de pánico es un trastorno de ansiedad, por tanto lo dicho en los puntos anteriores también se puede aplicar aquí. En este caso la persona tiene diferentes sensaciones físicas: taquicardia, sudoración, náuseas… y con frecuencia también desrealización.

¿Qué hace que aumente la sensación de desrealización?

La necesidad de hacer desaparecer las sensaciones rápidamente, el deseo de chequear con frecuencia si las sensaciones siguen estando, junto con el miedo a que se cronifique, suele ser una razón muy poderosa para que el malestar crezca aún más, y todo sea más incómodo.

Desde luego no resolver las causas que precipitan este problema, hace que con el tiempo puedan ir a más.

Por último habría que insistir en que la sensación de desrealización es normal. Cualquiera puede, en algún momento de su vida experimentar algún episodio de desrealización. No es por sí misma peligrosa ni indicadora de gravedad para quien la sufre.

Psicoterapia para la desrealización

Con respecto al tratamiento, la desrealización se trata abordando las causas fisiológicas. Se ayuda al paciente a identificar cómo se produce y se le enseña a no temer el efecto físico que produce sobre él. Después se abordan las fuentes principales de ansiedad y activación que están disparando los niveles de malestar. Sobre la psicoterapia puedes leer más en el artículo sobre cómo es una psicoterapia.

Despersonalización

El trastorno de despersonalización se incluye dentro de los trastornos disociativos y se caracteriza por períodos repetidos en los que se experimenta una sensación de estar desconectado o separado del propio cuerpo y de los pensamientos. Existe una percepción de extrañeza hacia uno mismo. Las personas que padecen episodios de despersonalización, a veces los describen como que se sienten observados desde fuera de su propio cuerpo o como si estuvieran dentro de un sueño, la palabra más asociada a la despersonalización es la desrealización, o la sensación de que lo que se vive es irreal.

Las personas que tienen esta vivencia no pierden el contacto con la realidad, identifican claramente que las cosas no son como parecen. Un episodio de despersonalización puede durar desde unos pocos minutos a muchos años. La despersonalización suele ser un síntoma de otros trastornos, entre ellos el trastorno por estrés postraumático, trastorno de pánico, algunos estados depresivos y algunas manifestaciones de la epilepsia. Junto con la despersonalización podemos hablar de la desrealización. Este último fenómeno es casi idéntico a la despersonalización, con el matiz de que no se produce la extrañeza solamente hacia su propio cuerpo si no hacia todo el entorno: personas, contextos…

¿Cuáles son los síntomas del trastorno de despersonalización?

La característica más representativa del trastorno de despersonalización es una percepción distorsionada del cuerpo. La persona puede sentir que es un robot o vive en un sueño. Algunas personas creen estar volviéndose locas o que están a punto de deprimirse o de iniciar algún trastorno grave. Para la mayoría de las personas, los síntomas son leves y duran poco tiempo. Para otros, puede alargarse en el tiempo afectando al funcionamiento diario.

¿Qué origina el trastorno de despersonalización desde el ámbito psicológico?

El trastorno de despersonalización puede precipitarse como consecuencia de un acontecimiento vital estresante, como un abuso, una situación de extrema violencia, accidentes y desastres naturales, que la persona ha presenciado. La despersonalización como un trastorno aislado es muy poco frecuente.

Tratamiento de la despersonalización

Cuando acude a consulta una persona con un trastorno de despersonalización o de desrealización su preocupación principal está centrada en si habrá algún trastorno detrás de este síntoma (depresión o ansiedad por ejemplo). En la mayoría de los casos remiten los síntomas por sí solos, si persisten suelen tratarse especialmente los factores que puedan estar generando niveles de ansiedad intensa, normalmente primero desde la psicoterapia y si es necesario añadiendo algún fármaco ansiolítico que acelere la evolución positiva. A menudo lo que mantiene la percepción de despersonalización, y también la de desrealización es la propia autobservación. Cuando la persona se siente amenazada por estas sensaciones y le parecen indicativas de alguna patología grave, hace que se centre en si están o no. Busca en qué contextos se producen o si van asociada a algún dolor o molestia. Este proceso de atención potencia todavía más las sensaciones de ansiedad, y por tanto multiplica la probabilidad de la despersonalización y la desrealización.

El psicólogo clínico trata las causas y los factores que mantienen esta sensación de extrañeza con la realidad. Aplica técnicas específicas para cada precipitante: estrés postraumático, depresión, trastorno de pánico… (puede ver con más detalle en qué consisten pinchando en los vínculos a los artículo específicos). Usa técnicas como el DACT (detección y afrontamiento de la consecuencia temida), haciendo que sea el propio paciente quien afronte y aprenda estrategias nuevas para acabar con la despersonalización.

¿Cuál es el pronóstico para el trastorno de despersonalización?

despersonalizaciónLos síntomas a menudo desaparecen por sí solos o después del tratamiento. En los casos en los que no se trata, el trastorno puede cursar con diferentes episodios a lo largo de la vida. La percepción de amenaza que cada persona tiene cuando se producen los síntomas, determina la rapidez en la mejoría con tratamiento. Hay personas que lo integran con mayor normalidad en su cotidianidad, y a penas les deja huella los episodios de despersonalización.

Otros trastornos asociados a la esfera de los trastornos disociativos son el trastorno de identidad disociativa, la amnesia disociativa y la fuga disociativa.